
https://doi.org/10.22319/rmcp.v17i1.6939
Nota de investigación
Efecto del arreglo de plantación en la morfología y productividad del cactus forrajero cv. Oreja de Elefante Mexicana (Opuntia stricta Haw.) en el Valle de São Francisco
Bárbara Dantas de Oliveira Dias ᵃ
Elisvaldo José Silva Alencar ᵃ*
Francisco Israel Lopes Sousa ᵃ
Airton Alves Vieira Correia ᵃ
João Paulo Nascimento Izidoro de Brito ᵃ
Salete Alves de Morais ᵇ
Leydimára Medrado Oliveira ᵃ
Ricardo Macedo da Silva c
Laiane Devesa Araújo ᵃ
Jessyka Natalya Ferreira Barbosa ᵃ
a Federal University of the São Francisco Valley (UNIVASF). Agricultural Sciences Campus, Pernambuco, Brazil.
b Brazilian Agricultural Research Corporation (Embrapa Semiárido). Pernambuco, Brazil.
c Federal Institute of Education, Science and Technology of the Sertão Pernambucano, Petrolina Campus, Rural Zone, Pernambuco, Brazil.
* Autor de correspondencia: elisvaldo.alencar@univasf.edu.br
Resumen:
Este estudio evaluó los efectos de la disposición topológica sobre las características morfológicas y productivas del cactus forrajero Oreja de Elefante Mexicana (Opuntia stricta Haw.) en condiciones semiáridas. Un diseño de bloques completamente al azar, con cuatro tratamientos y cuatro repeticiones, comparó los sistemas Baralho y Dominó, con densidades de plantación que oscilaron entre 25,000 y 57,500 plantas ha-1. Durante 180 d se monitorizaron parámetros morfológicos (número de cladodios, dimensiones y altura de la planta) y variables productivas (materia seca y masa forrajera). Los datos se analizaron mediante ANOVA y la prueba de Tukey (P≤0.05) en SAS® OnDemand for Academics. La disposición Baralho aumentó significativamente el número de cladodios (23 %) y su longitud (15 %) en comparación con el sistema Dominó (P<0.05), lo cual se atribuyó a una mejor intercepción de la luz. La altura de la planta y el número de cladodios primarios siguieron una tendencia cuadrática creciente, mientras que el perímetro y el índice de área de los cladodios disminuyeron tras 120 días. No obstante, no se observaron diferencias significativas en el rendimiento de materia seca (8.2 t ha⁻¹) ni en la masa forrajera total (34.5 t ha-1) entre los tratamientos (P>0.05). Estos resultados demuestran que el arreglo de plantación influye significativamente en la morfología de los cactus, pero no en la productividad a corto plazo. El sistema Baralho favoreció un mejor desarrollo arquitectónico, lo que sugiere posibles ventajas a largo plazo para la producción de forraje en ambientes con disponibilidad limitada de agua. Estos hallazgos aportan información valiosa para optimizar el cultivo de cactus en regiones semiáridas.
Palabras clave: Morfología de cladodios, Cactus forrajero, Opuntia stricta, Arreglo de plantación, Alternativa de forraje.
Recibido: 12/08/2025; Aceptado: 08/01/2026; Publicado: 06/03/2026
La región semiárida brasileña comprende 1,477 municipios en nueve estados del noreste y el norte de Minas Gerais, y se caracteriza por una disponibilidad limitada de agua (precipitación anual <800 mm), lo que provoca una marcada estacionalidad en la producción de forraje(1,2). Estas condiciones presentan grandes desafíos para la producción de rumiantes(3), ya que la insuficiente disponibilidad de forraje y la baja calidad nutricional afectan negativamente a la productividad animal(2).
Lograr una mayor estabilidad forrajera en ambientes semiáridos es esencial para garantizar la sostenibilidad de la ganadería y mejorar la rentabilidad de los agricultores. Estudios recientes han demostrado que una gestión agronómica adecuada puede alterar el microclima del cultivo e incrementar la capacidad de carga del forraje entre un 25 y un 40 %(4,5). Entre las prácticas más efectivas se encuentran el cultivo de especies adaptadas a la sequía, como Opuntia spp., el uso estratégico de riego suplementario(6,7,8), la densidad de siembra optimizada y la orientación adecuada de hileras(9,10,11).
El cactus forrajero (Opuntia spp.) es un cultivo clave para los sistemas ganaderos en zonas áridas y semiáridas debido a su alta eficiencia en el uso del agua y a su considerable producción de biomasa(12). Sin embargo, las estrategias para optimizar los arreglos topológicos y mejorar la intercepción de la luz y el desarrollo vegetativo temprano siguen siendo poco exploradas, especialmente para el cultivar Oreja de Elefante Mexicana (Opuntia stricta Haw.)(13).
Estudios recientes han indicado que arreglos como Baralho (con orientación este-oeste) pueden superar a sistemas tradicionales como Dominó (orientación norte-sur) en términos de rasgos morfológicos. No obstante, los efectos de estos arreglos sobre la morfología y productividad durante la fase inicial de crecimiento (≤180 días), especialmente bajo riego suplementario, siguen siendo inconclusos(14).
Este estudio evalúa la hipótesis de que el sistema Baralho 10, debido a su mayor eficiencia en la intercepción de la luz, promueve un desarrollo arquitectónico superior y una acumulación temprana de biomasa sin comprometer la calidad morfológica. Por ello, el objetivo de este estudio fue evaluar el rendimiento morfológico y productivo del cactus Oreja de Elefante Mexicana bajo diferentes arreglos de plantación.
El experimento se llevó a cabo en la Unidad de Investigación de Forrajes de la Universidad Federal del Valle de São Francisco (UNIVASF), Campus de Ciencias Agrícolas, situada en Petrolina, Pernambuco, Brasil (09°19'24"S, 40°33'34"O; altitud 391 m). El estudio utilizó el cultivar de cactus Oreja de Elefante Mexicana, establecido en mayo de 2019 con cladodios proporcionados por Embrapa Semiárido (Corporación Brasileña de Investigación Agrícola). Las evaluaciones se realizaron de septiembre de 2023 a marzo de 2024.
La región está clasificada como de clima cálido semiárido (BSh) según el sistema de clasificación de Köppen. Durante el periodo experimental, la precipitación total fue de 413.2 mm (Figura 1). Los datos meteorológicos se obtuvieron de una estación meteorológica automática situada a aproximadamente 500 m de la zona experimental.
Figura 1: Precipitación media mensual acumulada y temperaturas mínimas, medias y máximas de septiembre de 2023 a marzo de 2024

El suelo del sitio experimental fue clasificado como Argisol Amarillo Típico Distrófico, con textura arenosa a media. Para la caracterización química, se recogieron muestras compuestas de la capa arable (profundidad de 0–20 cm) mediante muestreo aleatorio. Las muestras se analizaron en el laboratorio Soluções Agrícolas Integradas (SOLOAGRI), ubicado en Petrolina, Pernambuco, Brasil. Las propiedades químicas del suelo se presentan en el Cuadro 1.
Cuadro 1: Características químicas del suelo (capa de 0–20 cm) en la zona experimental
|
pH |
M.O. |
P |
K |
Ca |
Mg |
In |
Al |
H+Al |
SB |
CIC |
V |
|
|
g/kg |
Mg/dm³ |
…………………... |
cmol/dm³ |
………………. |
|
% |
||||
|
5.5 |
6.5 |
5.99 |
0.16 |
2.2 |
0.9 |
0.11 0.20 |
1.22 |
3.37 |
4.59 |
73 |
|
El experimento siguió un diseño de bloques al azar con cuatro tratamientos y cuatro repeticiones, sumando un total de 16 parcelas experimentales. Los tratamientos consistieron en cuatro arreglos topológicos diferentes según la orientación de las filas y el espaciamiento de los cladodios:
T1 – Dominó 10 cm (N–S): cladodios separados 10 cm en orientación norte-sur; 23 plantas por parcela; densidad de plantación: 57,500 plantas ha-1.
T2 – Dominó 20 cm (N–S): cladodios separados 20 cm en orientación norte-sur; 16 plantas por parcela; densidad de plantación: 40,000 plantas ha-1.
T3 – Baralho (Lado a lado, E–O): cladodios posicionados uno al lado del otro en orientación este-oeste; 20 plantas por parcela; densidad de plantación: 50,000 plantas ha-1.
T4 – Baralho 10 cm (E–O): cladodios separados 10 cm en orientación este-oeste; 10 plantas por parcela; densidad de plantación: 25,000 plantas ha-1.
Una semana antes de comenzar la recolección de datos, se realizó un corte de estandarización para uniformizar el estado inicial y la fase fenológica de la planta, eliminando todos los cladodios por encima del cladodio principal (o “madre”) con una cuchilla de acero inoxidable.
Se instaló un sistema de riego por goteo a lo largo de las cuatro hileras/bloques, seguido de una limpieza profunda de las instalaciones. El riego se realizó mediante líneas de goteo con emisores separados a 10 cm de distancia. Se aplicó agua cada 48 h, durante un periodo de 4 h por sesión, sumando aproximadamente 640 L de agua por hilera. En cada parcela, se seleccionaron al azar cuatro plantas para su evaluación durante todo el periodo experimental.
El experimento se monitoreó del 8 de septiembre de 2023 al 8 de marzo de 2024 (180 días), realizando evaluaciones morfométricas cada 15 días. Se midieron las siguientes variables morfológicas: Número de cladodios por planta; Altura de la planta (medida desde la base del cladodio basal hasta el ápice del cladodio más alto); Dimensiones del cladodio: Longitud: desde la yema hasta el ápice; Ancho: medido en el punto horizontal más ancho; Grosor: medido en el punto medio con un calibrador digital; Perímetro: medido con una cinta métrica flexible. El Índice de Área del Cladodio (IAC, m²/m²) se calculó con base en la metodología adaptada de Silva et al(15). Primero, se estimó el área del cladodio (AC, en cm²) usando la siguiente ecuación:

Donde: LC = longitud del cladodio (cm), AnC = ancho del cladodio (cm), e = número de Euler (base del logaritmo natural).
El Índice de Área del Cladodio (IAC, m²/m²) se calculó entonces como:

Donde: AC= área del cladodio (cm²), E= espaciamiento de la planta por tratamiento (m² planta-1); el factor 10,000 convierte cm² en m² (1 m² = 10,000 cm²).
El rendimiento productivo de O. stricta se evaluó mediante el análisis de la biomasa verde y del rendimiento total de materia seca. La cosecha final, realizada el 8 de marzo de 2024, permitió cuantificar la producción tanto por planta como por unidad de superficie, con base en los diferentes tratamientos de arreglos de plantación evaluados en el experimento.
Se consideraron tres parámetros clave para determinar la productividad: 1) biomasa promedio por planta, obtenida pesando dos plantas enteras por parcela; 2) biomasa promedio por cladodio, calculada a partir de tres cladodios de diferentes tamaños (pequeño, mediano y grande) por planta; 3) biomasa total por parcela, determinada pesando toda la biomasa cosechada.
El contenido de materia seca se analizó en el Laboratorio de Forrajes y Pasturas de UNIVASF. Los cladodios se picaron inicialmente con un cuchillo de acero inoxidable y se homogeneizaron en un recipiente de plástico de 5 L. A continuación, se recogió una submuestra de 1 kg del material homogeneizado y se pre-secó en un horno de aire forzado a 55 °C durante 24 h. Tras el pre-secado, las muestras se pesaron, se molieron en un molino Wiley con tamiz de malla de 1.0 mm y se almacenaron en recipientes herméticos.
El análisis de materia seca total se realizó en duplicado en el Laboratorio de Nutrición Animal (LANA) de Embrapa Semiárido, en Petrolina, PE, Brasil. Inicialmente, se pesaron 36 crisoles (correspondientes a duplicados de las 16 muestras) vacíos y, posteriormente, con las muestras secadas al aire (MSA). Los crisoles que contenían las muestras se colocaron luego en un horno a 105 °C durante 16 h(15) y se pesaron de nuevo tras eliminar la humedad para determinar el contenido total de materia seca de las muestras de O. stricta.
Los datos se sometieron a un análisis de varianza (ANOVA) mediante un diseño de bloques al azar con cuatro tratamientos y cuatro repeticiones. El modelo estadístico adoptado fue: Yijk = μ + Bi + Tj + εijk; donde Yijk representa la variable de respuesta, μ es la media global, Bi es el efecto del bloque, Tj es el efecto del tratamiento y εijk es el error experimental. Las medias de los tratamientos se compararon mediante la prueba de Tukey a un nivel de significancia de P≤0.05, realizada con el software SAS®. Para evaluar la dinámica del crecimiento a lo largo del tiempo, se realizó un análisis de regresión mediante el procedimiento PROC REG en SAS® OnDemand for Academics. Estos análisis proporcionaron una evaluación sólida de los efectos de los distintos arreglos de plantación sobre variables morfológicas y productivas.
El número total de cladodios varió significativamente entre los tratamientos (P<0.05). Los sistemas de plantación Baralho Lado a Lado (6.89 ± 0.80) y Baralho 10 cm (7.05 ± 0.80) superaron a los sistemas Dominó 10 cm (5.69 ± 0.80) y Dominó 20 cm (5.55 ± 0.80) (Cuadro 2). La longitud del cladodio también mostró variaciones significativas (P=0.013), con los valores más altos observados en el tratamiento Baralho 10 cm (33.27 ± 1.45 cm) y los más bajos en el sistema Dominó 10 cm (30.08 ± 1.45 cm). Por otro lado, el IAC mostró la mayor variación entre tratamientos (P<0.001), siendo el sistema Baralho Lado a Lado el que mostró el valor más alto (0.78 ± 0.03 cm²/cm²), en comparación con el valor más bajo observado en la configuración Dominó 20 cm (0.19 ± 0.03 cm²/cm²). Para todos los demás rasgos morfométricos, no se detectaron diferencias (P>0.05) entre las dos disposiciones Baralho.
Cuadro 2: Efecto de la configuración de plantación en la morfometría del cladodio en Opuntia stricta
|
Configuración de plantación |
Núm. de cladodios (unidades) |
Longitud del cladodio (cm) |
IAC (cm²/cm²) |
|
Dominó 10 cm (N-S) |
5.69 ± 0.80 ᵇ |
30.08 ± 1.45 ᵇ |
0.40 ± 0.03 ᵇ |
|
Dominó 20 cm (N-S) |
5.55 ± 0.80 ᵇ |
30.78 ± 1.45 ᵃᵇ |
0.19 ± 0.03 ᶜ |
|
Baralho Lado a Lado (E-O) |
6.89 ± 0.80 ᵃ |
30.60 ± 1.45 ᵃᵇ |
0.78 ± 0.03 ᵃ |
|
Baralho 10 cm (E-O) |
7.05 ± 0.80 ᵃ |
33.27 ± 1.45 ᵃ |
0.40 ± 0.03 ᵇ |
N–S= norte–sur; E–O= este–oeste. IAC= índice de área del cladodio.
ab Medias ± EEM seguidas de letras distintas difieren (P<0.05).
Aunque el grosor del cladodio fue numéricamente mayor en el tratamiento Baralho Lado a Lado (10.33 mm), esta diferencia no fue significativa (P=0.660) en comparación con el tratamiento Dominó 20 cm (9.80 mm). Se observaron patrones similares en las variables restantes, con valores de P que oscilaron entre 0.101 para la altura de la planta y 0.318 para el ancho del cladodio. A pesar de un rango numérico de 5.03 cm en la altura de la planta entre tratamientos (70.83–75.86 cm), esta variación no alcanzó significación estadística (P=0.175). En general, todas las configuraciones de plantación dieron lugar a valores comparativamente altos para los parámetros morfométricos (Cuadro 3).
Cuadro 3: Rasgos morfométricos de Opuntia stricta bajo diferentes configuraciones de plantación
|
Tratamiento |
Altura (cm) |
Ancho (cm) |
Grosor (mm) |
Perímetro (cm) |
|
Dominó 10 cm (N-S) |
52.45 ± 1.68 |
17.39 ± 0.54 |
9.99 ± 0.32 |
72.97 ± 2.82 |
|
Dominó 20 cm (N-S) |
52.59 ± 1.68 |
17.48 ± 0.54 |
9.80 ± 0.32 |
72.58 ± 2.82 |
|
Baralho Lado a Lado (E-O) |
54.82 ± 1.68 |
16.87 ± 0.54 |
10.33 ± 0.32 |
70.83 ± 2.82 |
|
Baralho 10 cm (E-O) |
55.10 ± 1.68 |
16.64 ± 0.54 |
10.01 ± 0.32 |
75.86 ± 2.82 |
|
Valor P |
0.101 |
0.318 |
0.660 |
0.175 |
N–S= norte–sur; E–O= este–oeste.
Los modelos de regresión revelaron patrones de crecimiento consistentes para O. stricta en todos los tratamientos. La altura de la planta siguió una trayectoria cuadrática en cada configuración, con coeficientes de determinación (R²) que oscilaron entre 0.806 y 0.946, indicando un fuerte ajuste del modelo. Para la altura de la planta, en el tratamiento Baralho 10 cm, se observó un crecimiento inicial vigoroso, con un pico de crecimiento exponencial de hasta 90 días, seguido de una desaceleración, según el modelo: y= -0.224x² + 5.8593x + 29.253, mientras que el Baralho Lado a Lado mostró una tendencia de crecimiento similar, pero alcanzó su pico antes (Figura 2A).
Figura 2: (A) Curvas de crecimiento cuadráticas para la altura de la planta por tratamiento; (B) Curvas de emisión de cladodios ajustadas a modelos de regresión cuadrática por tratamiento; (C) Patrones de emisión de cladodios de segundo orden basados en modelado de regresión






En cuanto a la producción de cladodios, todos los tratamientos siguieron un patrón cuadrático acelerado, con un aumento notable a partir de los 75 d. Los coeficientes cuadráticos oscilaron entre 0.036 y 0.059, siendo el tratamiento Baralho Lado a Lado el que mostró la aceleración más pronunciada. No obstante, el número final de cladodios por planta fue comparable entre tratamientos, oscilando entre 4.5 y 5.5 unidades.
El tratamiento Dominó 10 cm produjo la altura final más alta de la planta (61.2 cm), mientras que los sistemas Baralho mostraron un desarrollo más uniforme a lo largo del periodo de crecimiento. La convergencia de las curvas de altura alrededor de los 90 días marcó el final de la fase intensiva de crecimiento, un hito importante para el establecimiento de cultivos.
Los modelos de regresión cuadrática también revelaron patrones distintos en la emisión de cladodios durante el periodo de evaluación de 180 días (Figura 2B). Todos los tratamientos demostraron un excelente ajuste del modelo, con valores de R² que oscilaron entre 0.874 y 0.9226, lo que sugiere que las ecuaciones ajustadas explicaron eficazmente la variación observada en la emisión de cladodios.
De manera similar, la emisión de cladodios de segundo orden también siguió un aumento cuadrático en todas las configuraciones de plantación (Figura 2C). Estos modelos mostraron nuevamente un ajuste excelente, con valores de R² entre 0.882 y 0.948.
El desarrollo de los cladodios secundarios siguió tres fases distintas. Durante el periodo inicial de establecimiento (0–90 días tras la plantación), la emisión de cladodios secundarios fue mínima en todos los tratamientos. En la fase de emisión activa posterior (90–150 días), se observó un aumento notable en la producción de cladodios, con un pico de emisión entre 120 y 135 días.
Los modelos de regresión que describen la dinámica del perímetro del cladodio (Figura 3A) indicaron una tendencia cuadrática decreciente en todas las configuraciones de siembra, con valores de R² que oscilaron entre 0.863 y 0.918. El tratamiento Baralho 10 cm tuvo el perímetro máximo más grande (75.9 cm a 150 días), seguido por el sistema Dominó 10 cm (72.6 cm a 135 días). Baralho Lado a Lado mostró el descenso más pronunciado tras el pico en el perímetro (coeficiente= -0.7565x²), mientras que el sistema Dominó 20 cm mostró un crecimiento lineal más lento (coeficiente= 9.7616x).
Figura 3: (A) Dinámica del perímetro del cladodio en diferentes configuraciones de siembra; (B) Variación en el Índice de Área del Cladodio (IAC) entre sistemas de plantación
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La mayor expansión del cladodio se produjo entre los días 90 y 135, durante los cuales la diferencia máxima entre tratamientos alcanzó los 5 cm. Tras este periodo pico, todos los tratamientos experimentaron una reducción gradual del perímetro, resultando en una variación máxima de solo 3.1 cm para el día 180. Los modelos de regresión demostraron buen poder explicativo (R² >0.86), lo que confirma su fiabilidad para describir la dinámica del perímetro del cladodio.
Los modelos de regresión que describen el IAC a lo largo del ciclo de crecimiento demostraron un ajuste excelente, con valores de R² superiores a 0.96 (Figura 3B). El tratamiento Baralho Lado a Lado alcanzó el IAC más alto, alcanzando un valor máximo de 1.0 a los 135 días. El modelo de regresión de este tratamiento, y= -0.0097x² + 0.1951x + 0.0385, se caracterizó tanto por una tasa inicial de crecimiento más alta como por un descenso posterior al pico más pronunciado, lo que indica una mayor eficiencia durante la fase inicial de crecimiento.
Otros tratamientos siguieron un patrón de crecimiento cuadrático similar, pero presentaron valores máximos de IAC más bajos y máximos retardados. Específicamente: Baralho 10 cm: IAC máximo= 0.59 (R²= 0.989); Dominó 10 cm: IAC máximo= 0.57 (R²= 0.974); Dominó 20 cm: IAC máximo= 0.42 (R²= 0.964).
Todos los modelos demostraron alta precisión predictiva (R² >0.96), identificando el periodo 90–135-días como la fase crítica para el desarrollo de IAC. El sistema Baralho Lado a Lado demostró una eficiencia superior en la intercepción de la luz, mientras que las configuraciones Dominó mantuvieron valores de IAC más estables durante todo el ciclo de crecimiento.
Todos los parámetros evaluados, incluyendo el contenido de materia seca (MS), la producción total de materia verde (MV) y materia seca, y el rendimiento por planta de MS y MV, no mostraron diferencias estadísticamente significativas entre tratamientos (P>0.05), con valores de P que oscilaron entre 0.5364 y 0.9054 (Cuadro 4).
Cuadro 4: Producción de materia verde (MV) y materia seca (MS) de Opuntia stricta en diferentes configuraciones de plantación
|
Tratamiento |
Contenido de MS (%) |
MV total (kg/ha) |
MS total (kg/ha) |
MV por planta (kg) |
MS por planta (kg) |
|
Dominó 10 cm |
5.50 |
78.900 |
4,067.50 |
3.58 |
0.18 |
|
Dominó 20 cm |
5.23 |
73.613 |
3,843.56 |
3.34 |
0.17 |
|
Baralho Lado a Lado |
5.09 |
87.663 |
4,372.31 |
4.26 |
0.21 |
|
Baralho 10 cm |
5.27 |
64.775 |
3,264.71 |
4.98 |
0.24 |
|
Valor P |
0.9054 |
0.7201 |
0.8436 |
0.5364 |
0.6043 |
|
EEM |
0.4451 |
24.072 |
1,246.89 |
1.3722 |
0.06468 |
EEM= error estándar de la media.
(P>0.05).
El contenido de materia seca en los tratamientos osciló entre el 5.09 % (Baralho Lado a Lado) al 5.50 % (Dominó 10 cm). El rendimiento total de materia seca varió entre 3,264.71 kg ha-1 (Baralho 10 cm) y 4,372.31 kg ha-1 (Baralho Lado a Lado), mientras que la producción de materia verde osciló entre 64.775 kg ha-1 y 87.663 kg ha-1 para los mismos tratamientos respectivos. Por planta, la producción de materia seca osciló entre 0.17 kg/planta (Dominó 20 cm) y 0.24 kg/planta (Baralho 10 cm), y el rendimiento de materia verde varió entre 3.34 kg/planta y 4.98 kg/planta para los mismos tratamientos.
Los hallazgos de este estudio revelaron patrones notables en el desarrollo morfosiológico de O. stricta en respuesta a distintas disposiciones topológicas. Un análisis detallado de los datos mostró que los arreglos Baralho, tanto el Baralho Lado a Lado como el Baralho 10 cm, superaban consistentemente a los sistemas Dominó en varios parámetros clave de crecimiento.
Este desempeño superior se reflejó principalmente en el número de cladodios por planta (6.89 y 7.05, respectivamente), la longitud del cladodio (hasta 33.27 cm en el Baralho 10 cm) y el IAC, con un máximo de 0.78 m²/m² registrado en la configuración de Baralho Lado a Lado; estas diferencias se deben en gran medida a la orientación este-oeste adoptada en los sistemas Baralho, lo que garantiza una radiación solar más uniforme a lo largo del día, un factor conocido por influir en el crecimiento de los cactus, como se documentó previamente en estudios sobre Cactaceae(16).
En comparación con otros estudios, los valores obtenidos aquí fueron inferiores a los reportados en condiciones óptimas de crecimiento (típicamente entre 8.20 y 19.70 cladodios por planta). Sin embargo, estos hallazgos se mantienen consistentes al considerar la etapa fenológica específica evaluada (180 días después de la plantación) y las condiciones edafoclimáticas locales predominantes. Esta comparación es especialmente importante dado que la mayoría de la literatura incluye plantas más maduras, evaluadas entre 4 y 16 meses de desarrollo.
Las discrepancias observadas en comparación con otros estudios(17) pueden explicarse parcialmente por diferencias en el manejo agronómico, especialmente en la disponibilidad de agua y las prácticas de fertilización. El modelo de crecimiento cuadrático observado en los tratamientos más prometedores (Baralho 10 cm y Baralho Lado a Lado) mostró un excelente ajuste del modelo (R²= 0.9129), capturando un periodo inicial de crecimiento acelerado que se extendió hasta aproximadamente 90 días después de la plantación. Esto coincide con los resultados de otros estudios(18), en donde demostraron que los días posteriores a la plantación afectan significativamente la altura de planta, el ancho y varios rasgos del cladodio (incluyendo número, longitud, anchura y perímetro). Araújo reportó alturas promedio de planta de 39.02 cm, 44.66 cm y 46.24 cm a 120, 240 y 360 días después de la plantación, respectivamente, para el mismo cultivar. Las fuertes correlaciones observadas entre la altura de la planta y los rasgos dimensionales del cladodio refuerzan aún más el concepto de integración morfofisiológica en las especies xerófilas. En particular, la disposición espacial este-oeste de los cladodios resultó eficaz para promover el crecimiento vertical y optimizar la intercepción de la luz, resultando finalmente en mayores rendimientos de materia seca(10).
Una de las observaciones más llamativas en este estudio fue la emisión temprana de cladodios de segundo orden, que comenzó a partir de los 90 días en todos los tratamientos. Esto contrasta fuertemente con los sistemas de temporal, donde los cladodios de segundo orden suelen emerger solo después de aproximadamente 270 días en el mismo cultivar(19,20). Este avance de 180 días subraya el papel fundamental del riego suplementario combinado con las lluvias naturales para acelerar el desarrollo de las plantas.
Los valores de IAC mostraron coeficientes de determinación altos (R² >0.96), lo que indica un excelente ajuste entre los modelos de regresión y los datos observados. El mejor desempeño del sistema de Baralho Lado a Lado se debe a su orientación este-oeste, que facilitó una mejor interceptación de la luz, y al aumento de la densidad de plantación, que influyó positivamente en los resultados del IAC. Estos hallazgos están en línea con los de Petinari et al(21), quienes informaron que la plantación de alta densidad de cactus forrajero puede mejorar la eficiencia fotosintética entre un 25 y un 30 % en comparación con el espaciamiento convencional.
Además, Rocha et al(16), en su evaluación de múltiples genotipos de cactus forrajeros bajo varios intervalos de corte, observaron valores de IAC significativamente superiores a los reportados en este estudio. Para el cultivar Oreja de Elefante Mexicana, el IAC osciló entre 1.26 y 4.13 m²/m². Estas diferencias probablemente reflejan condiciones específicas de cultivo, como la edad de las plantas, el régimen de riego y la fertilidad del suelo, factores que subrayan la importancia de estrategias de gestión adaptadas para optimizar la productividad.
A 180 días después de la plantación, las diferentes configuraciones de siembra no mostraron ningún efecto estadísticamente significativo en ninguno de los parámetros de producción evaluados. Este hallazgo sugiere que, durante las primeras etapas fenológicas del desarrollo de Opuntia stricta, los factores genéticos intrínsecos ejercen una influencia más fuerte que las prácticas de cultivo, una observación consistente con estudios previos sobre cactus forrajeros(16).
El cultivar Oreja de Elefante Mexicana demostró un desempeño superior, consistente con literatura previa que informaba de sus atributos fisiológicos mejorados(7,22), y se observaron tasas de mortalidad entre 15 y 20 % menores en este cultivar en comparación con otros clones. También se destacaron ventajas biométricas significativas, incluyendo cladodios un 25 % más largos y un 30 % más de área foliar específica.
La excelencia productiva de este cultivar se ve respaldada por su mayor producción de biomasa (18–22 % más de materia seca, según Nunes et al(23)), una eficiencia superior en el uso del agua (15 % superior, según informa Silva et al(24)) y una fuerte adaptabilidad a sistemas de intercultivo. Estas características combinadas contribuyen a su desempeño sólido en entornos semiáridos y apoyan su adopción generalizada entre los productores regionales.
La ausencia de diferencias estadísticamente significativas entre los sistemas de plantación en esta etapa temprana de crecimiento refuerza la importancia de la selección genética durante el establecimiento de los cultivos. Este resultado apoya la idea de que los efectos de las prácticas de gestión pueden resultar más evidentes en etapas fenológicas posteriores. Esta interpretación se alinea con el concepto de plasticidad fenotípica en cactus, donde las respuestas ambientales se intensifican tras el establecimiento de sistemas radicales y de brotes.
El contenido de materia seca (MS) observado en este estudio, que oscilaba entre el 5.09 y el 5.50 %, fue inferior al de los valores reportados para otros cultivares de cactus forrajero bajo condiciones comparables(25). Esta diferencia probablemente se debe a una combinación de factores: la edad fisiológica más joven de las plantas y las características inherentes del cultivar, que se sabe que presenta un menor contenido de fibra en las primeras etapas del desarrollo.
La producción total de biomasa osciló entre 3,264.71 y 4,372.31 kg/ha para materia seca, y entre 64,775 y 87,663 kg/ha para materia verde. Estos valores son consistentes con los datos de crecimiento en etapas tempranas reportados para este cultivar(16), aunque inferiores a los rendimientos que normalmente se observan en etapas de desarrollo más avanzadas(18). Estos hallazgos refuerzan la importancia de integrar la disposición espacial y las estrategias de riego en las primeras etapas del cultivo de O. stricta para maximizar el desarrollo morfológico y la productividad potencial en condiciones semiáridas.
Los resultados de este estudio demuestran que el arreglo espacial este-oeste (Baralho) mejora significativamente el desarrollo morfológico del cactus forrajero (Opuntia stricta cv. Oreja de Elefante Mexicana), produciendo un mayor número y una mayor longitud de cladodios en comparación con las configuraciones convencionales norte-sur (Dominó). Estos hallazgos subrayan el papel fundamental del manejo en etapas tempranas para optimizar el establecimiento de cultivos y proporcionan una guía valiosa para mejorar los sistemas de producción de cactus forrajero en regiones semiáridas.
Conflictos de interés
Los autores declaran que no existen conflictos de interés.
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